lunes, 27 de junio de 2016

BLACK IS BACK 2016!!

El mejor cartel del año ha cumplido con nuestras expectativas más que de sobra. Cuando se anunciaron los primeros grupos y vimos a Charles Bradley cogimos las entradas y según pasaban las semanas iban poniendo bombazos del mismo tipo.

 Este fin de semana en Conde Duque y en Santander se ha podido disfrutar a lo grande de un concierto detrás de otro con una puntualidad británica, cosa de agradecer porque al ser tantos si se van añadiendo minutos machaca a los grupos y al público. El sitio elegido ha sido de lo mejor, bien comunicado y fresquito, se echaron de menos unas gradas al fondo porque los niños llegan unas horas que les da el pluf. Bien regado por Cervezas La Virgen que está promoviendo la música y está allí donde hay algo nuevo y distinto y la comida buenísima.
El sábado empezó Blueperro abriendo fuego, situación difícil por el calor que hacía, pero con su mezcla de rock, funk, r&b lograron que la gente se arrimara a ese gran escenario.
Les seguían los Groovin´ Flamingos con el chorro de voz de Gófer al frente de un gran grupo que supo calentar el ambiente, que ya estaba con ganas de baile.
A continuación The Raspberry Beret Band que como homenaje a Prince y a su gran canción puso el funk a hervir, no son una banda que hace un tributo, les encanta dar diversión en los conciertos y lo consiguieron.
Apareció James Taylor quartet con su mal genio, que fue domando  haciendo sonar muchos de sus himnos que hemos bailado durante 30 años. El tema de Starsky & Hutch fue el más aplaudido. Del órgano salió todo el jazz funk posible. Sonó de maravilla porque el sonido del Black es único y eso que al ser en un patio cerrado es difícil. Le faltó un poco de ganas.

No sería el primer british hablando del dichoso referéndum, fin de semana de votos, pero lo que pasó allí fue que todos saltamos de alegría con la música que une más a la gente que la dichosa política.

Y vino la sorpresa de la noche, llevábamos tiempo oyendo "Cocaine blues" del 2010 y veníamos con ganas, cuando apareció desde Brooklyn Escort con  Adeline Michel al frente y dejó a todos con la boca abierta tocando el bajo y con una voz tremenda y su simpatía. El público se empezó a juntar porque hacía frío después del día de bochorno y para admirar esa música disco que nos hizo bailar casi hasta las 2 h. Una canción detrás de otra que no sonaban todas igual, ya es de agradecer y como una modelo nos guiaba con sus largos brazos, es raro ver a cantantes que se coman el escenario con elegancia.

Entre los conciertos puso unos temazos David Smart, la pena fue que al estar en alto la cabina con el aire se movía la aguja y los temas saltaban.

El domingo por la mañana fue un homenaje a los 20 años  de Enlace Funk. Miguel Angel Sutil preparó un set de actuaciones con el Sr.Rojo y Mineral Beats (J-Breaks), LeFreakOlé y Sholo truth.

Por la tarde les tocó abrir a TTSyndicate, garaje con R&B desde Oporto que con su toque gamberro supo preparar al público que empezaba a llegar metiéndose en la sombra.
Le siguió Sister Cookie que había triunfado en su visita anterior a Madrid al Fun House. Con su desparpajo y sus coloridos peinados, esta vez discreta ,consigue meterse al público en el bolsillo y cuando saca todo el vozarrón te deja sin palabras para echar a bailar R&B.
Entre el público estaba JC Brooks en primera fila hasta que le tocó subirse al escenario, es imponente el cantante que esta vez dejó su traje y sacó su mejor voz  para hacernos bailar. Su simpatía hizo que la gente conectara con ellos y presentó temas del nuevo álbum.La banda de Chicago dio paso a otro inglés.


 Mr James Hunter en uno de los mejores conciertos que ha dado en Madrid de los tres que le he visto. Hizo lo que quiso con la guitarra, mezcló rock cincuentero con baladas y no pudimos parar, aunque la gente pedía más, eran estrictos con el respeto al siguiente concierto. Desde la ventana Charles Bradley veía el concierto y la gente que le esperaba con ganas.
Entre las actuaciones pincharon  Mighty Caesar y Mickey Monkey.
Y apareció el dios del Soul, el más esperado, porque solo había venido una vez y le metieron en un festival que nada tenía que ver con su  música. Aquí sí había tenido buenos precursores, buenos no, los mejores. Es alucinante el esfuerzo que hacen estos chicos del Black por traer leyendas y grupos nuevos durante cinco ediciones y las que les quedan.
Charles Bradley apareció como una estrella con sus trajes brillantes, pero con la humildad de una persona que ha sufrido mucho como se pudo ver en el documental, siempre está agradeciendo a Daptone que le acogieran, agradece al público una y otra vez el cariño, porque no va de divo. Tiene la mejor voz y se menea a lo JB, acabó bajando a dar besos al público. Los temas clásicos como himnos con la gente coreando y los nuevos más marchosos hicieron un fin de fiesta de traca. El sonido de la banda Daptone que vino con Saun & Starr a la sala el Sol fue de matrícula, este año han venido todos los músicos de todas las bandas.

Gracias un cartel más y a seguir luchando por el Black. Soulbesos de Soulwoman.